Asentado sobre una impresionante peña, Arcos de la Frontera es un pintoresco pueblo gaditano, considerado uno de los más bonitos de España.

Puerta de entrada a la famosa Ruta de los Pueblos Blancos, debe su actual fisonomía a la herencia que en él dejaron sus pobladores árabes.

Fotografía: Juan de Dios Carrera
Fotografía: Juan de Dios Carrera
Fotografía: Juan de Dios Carrera
Fotografía: Juan de Dios Carrera

Su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico Artístico en 1962, conserva joyas arquitectónicas como la Basílica Menor de Santa María de la Asunción, la Iglesia de San Pedro o el Castillo Ducal. Además, desde sus maravillosos miradores, se puede disfrutar de unas vistas espectaculares al río Guadalete y a la campiña gaditana.

Fotografía: Juan de Dios Carrera
Fotografía: Juan de Dios Carrera
Fotografía: Juan de Dios Carrera
Fotografía: Juan de Dios Carrera

Una vez descubierto su conjunto monumental, el visitante puede practicar deportes náuticos en su lago artificial, jugar al golf, montar a caballo, pasear por el río… Sus fiestas típicas son famosas también, sobre todo su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Nacional.

Fotografía: Juan de Dios Carrera
Fotografía: Juan de Dios Carrera
Fotografía: Juan de Dios Carrera
Fotografía: Juan de Dios Carrera

Arcos de la Frontera

merece ser recorrido despacio,

con los sentidos bien alerta,

para no perderse ninguno de los tesoros que nos ofrece.

No dejará indiferente a nadie.